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“When in Rome do as the romans do” (Semana 3)

by on October 14, 2014
 

Semana 3. De cómo continua la adaptación emigratoria, incluyendo el susto “tornadístico” y las acciones nuevas para la adhesión cultural

El cielo negro como si fuera de noche, pero era de mañana, truenos desde la madrugada y yo con el peso de 5 gigantes en la espalda diciéndome: “Duérmete”. Pero la alarma ya había sonado 3 veces. “Esto no es Maracaibo, acá sí irán igual a la escuela, así esté cayendo un aguacero”, me dije. Y fui.

Inició la primera clase de inglés con la profesora que me recuerda a la de Matilda, por su dulzura, su maternalidad, creatividad y amor para con nosotros. En efecto, había asistido el 98% de los alumnos. A ella le pareció pertinente comenzar explicándonos la diferencia entre las alertas climatológicas propias del país, tipo por cultura general americana: habló del “tornado watch” y “tornado warning”, dijo que todo el día sería de tormenta pero que no nos preocupáramos porque estábamos en “tornado watch”, es decir, no había nada, se podían formar pequeños tornaditos y vientos, y tal, pero ya. Nada del otro mundo, que eso era muy común en la Florida.

¿Pero tornado warning? Naaaah –quiebra la mano hacia abajo en señal de despreocupación–, acá en Tallahassee en 71 años mi padre no ha vivido una alerta de estas, tampoco mi esposo en 44 años ni yo en 10 viviendo aquí”… así que no se preocupen porque es 99 % improbable, de todos modos les explicaré –y lo hizo– las medidas de seguridad en caso de que se presente un tornado warning” continuó la profe.

La clase siguió su curso normal, jugábamos al restaurante, yo era camarera y otros eran clientes, nos estábamos divirtiendo, pero luego de una intermitencia del sistema eléctrico, apagones repentinos, repicó el intercomunicador y sonó la alarma ¡Cambiamos de tornado watch a warning! y de la dirección de la escuela por los parlantes pedían la colaboración en la ejecución de las medidas de emergencia.

tornadowarning“¡Todos debajos de las mesas, por favor, OMG!, –Nos dijo la profe–  cuando lo oigan, dicen que suena como un tren pasar, pongan sus manos detrás de la nuca y protejan con los antebrazos la cabeza y el cuello, vamos a estar bien, llamen a sus familiares, pueden hablar en sus lenguas nativas –ella solo habla inglés y la regla es “only english in the classroom”-, esto nunca había pasado en 6 años en la escuela, de verdad”.

La profe lucía apenada, en shock y con más miedo que nosotros, lo intuyo porque se proyectaba. Cada minuto preguntaba si estábamos bien, que si alguien sentía pánico. Era su primera vez (es alemana) y nos había asegurado que no ocurriría, ella no podía creerlo. Nosotros menos.

Esto pasó un par de veces en las 5 horas de clase. Mantuvimos la calma y formalmente, Florida nos había dicho: “Welcome”. Así terminó mi semana 3 el martes 14 de octubre. Vuelvo a preguntarme, segura de la respuesta: “The culture shock ¿Ya pasará?

Pero empecé por el final de la semana, no todo fue así de impresionante, lo fue eso sobre todo para alguien como yo que en 27 años sólo había hecho simulacros de emergencia, nunca vivido una emergencia real.

Quien llega es uno

Rompí las reglas del periodismo y no entré explicándo el título, pero la experiencia climática va de él. “When in Rome do as the romans do” me aconsejó la novia americana de mi tío cuando me alentó a pedir vino con la pizza en un restaurante italiano. En español significa (no literalmente) “a donde vayas haz como ves que hacen”. Para todos fue nuevo tener a un tornado cerca amenazándonos porque todos los estudiantes somos inmigrantes que venimos de todos los continentes,incluyendo a la profesora, pero hicimos como en EE. UU. los americanos hacen frente a las alertas de tornado.

Creo que el inmigrante que la pasa mal es quien no logra emular la cultura en la que se está insertando, lo bueno claro, no se preocupa por comprender qué les gusta y qué no a los nativos de esa cultura y por ello no actúan en función de adherirse. Quien llega es uno, uno es el que tiene que buscar la boca para besarla. Mi tercera semana fluyó reflexionando sobre esto, sin dejar de ser yo misma, ¿Qué puedo modificar para adaptarme mejor al lugar que me recibió?

Voy con una listica de esas pequeñas acciones:

  • La ropa: yo sé que como proveniente del país de las mujeres más hermosas del universo, Venezuela, me cuesta mucho salir sin maquillaje, en shorts, con zapatos deportivos o flats… pero me siento de verdad ridícula en tacones y super arreglada como para una fiesta pero para ir a un restaurante en donde todas las chicas sin excepción están vestidas como si caminaran en un boulevard playero. Aquí en Tally no hay latinas. Ya habrá fiestas para lucir como antes. Me compré zapatos bajos y desenpolvé mis shorts y vestiditos.IMG_20141010_193151
  • Su orgullo: en Tally AMAN a la Florida State University y a su equipo de fútbol americano ¡Tengo que ver un juego ahora que están en la temporada! y preocuparme por entender este deporte.
  • La onda orgánica: las chicas están en una onda fitness, orgánica, que me hace bien emular. Así que me compré comida healthy y en el break en el que todos comían algo, menos yo, también estoy ya merendando ¡Además sano!, la novia de mi tío me regaló unas barritas de proteina para ello también.
  • Be nice y serán contigo nice: según la profe el 80 % de los americanos son “very nice” y apenas “20 % es “no nice. Nos puso de tarea ir al supermercado y comprobarlo, con amabilidad, buenos modales, sonrisa y humildad de admitir que estamos apenas aprendiendo inglés, preguntar por cualquier objeto o alimento, o pedir en la calle una dirección, pero a un americano. Lo hice y me fue excelente, lo hice de hecho varias veces y en todos los casos la reacción fue: “Ooooh very good, crongratulations, keep learning, okey, tell me, can I help you?” 
  • Observa bien: en los sitios de baile, por ejemplo, los americanos tienen sus propias coreografías para algunas canciones, no te frustres, pregunta, apréndetela y hazla con ellos. Es divertido.
  • Costumbres: cenar en Thanksgivings, adornar en navidad, hacer baby showers, regalar gif cards, y así… ¡Haz como ellos hacen!

Top 3 de momentos maravillosos

  • El paseo en bote, almuerzo en The Whiper en el Lake Quincy y atardecer en la casa de campo de unos amigos de mi tío en Quincy.

atardecerQuincy

  • Probar en un mismo día comida típica tailandesa, filipina e indú en el festival asiático de Tallahassee. Ver allí mismo la exhibición de danza típica asiática.

comidatailandesa

  • Mi primer “Excellent” en una asignación de la escuela. La profe me puso una estrella dorada en sticker pegada al paper, en señal de felicitación 🙂

examen

Pero no crean que todo es bello y ya, emigrar duele en el alma, los que se quedan sufren porque te les fuiste y se les han ido un par de personas más, pero al que se le va se “le fueron” todos, se multiplica el dolor en el corazón cuando eres tú el que se va, no pierdes a uno los pierdes a todos y a la vez, ni siquiera puedes consolarte con tu familia la pérdida de tus amigos, a todos toditos los pierdes, y sé que no es sentido literal porque la tecnología nos une, pero sí sientes más grande el vacío.

Sin embargo, poniéndo en balanza cómo pierdes menos, no me queda duda de que es haciendo esto, emigrando de un país que amas pero que no tiene puertas abiertas para tu crecimiento, porque lo que está en juego acá ya es el futuro, y teniendo apenas 27 años de edad, mi futuro sugiere quizás el doble de lo vivido en tiempo (eso espero), vale la pena entonces tomar control y dibujarlo como sueño vivirlo, aunque implique sacrificios. ¿No creen?

grisselmontiel

www.grimonti.com

 

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Semana 2

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  • CASTILLO MARENGO Lismary Cristina
    October 15, 2014 at 11:21 am

    ¡Qué dicha poder leer lo que muchas veces hemos olvidado que sentimos en ese momento cuando emigramos! Me siento motivada y emocionada con tus palabras puesto que me identifico muchísimo con cada una de tus historias. De
    hecho, identificada en muchos aspectos. El primero, mi llegada a España, nueva vida, nueva gente, nuevas costumbres que, ahora, después de una década ya forman parte de mi vida. El segundo, porque como docente de una lengua extranjera, me veo reflejada en tu profesora. Es importante ser empático con los alumnos debido a que pasan por un “choque cultural” lo que para ellos es diferente para nosotros es “normal”. Partir desde la base de cómo veían antes a la gente de esa nueva cultura y de cómo los ven ahora que ya viven aquí.

    Seguro tendrás tantas historias por contar. En fin, gracias por recordarme cómo me sentí en mis primeros días en este, ahora, mi país también.

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